En los últimos años los fabricantes de helados han mejorado la elaboración de éstos productos gracias a la inversión en investigación

Se ha conseguido una reducción calórica media de cerca de un 30% a expensas de una disminución en las grasas y en los azúcares

La variedad de formatos y nutrientes que los helados nos aportan hoy en día los convierten en un alimento más a tener en cuenta en nuestra dieta global.



Barcelona, 1 de Abril de 2009
La tendencia habitual de quienes siguen una dieta es apartar todos aquellos productos placenteros y sabrosos. Por diversas razones, los helados han estado mal vistos en el mundo de la dieta saludable. El alto contenido en grasas y en azúcares dulces de absorción rápida que incrementan mucho su valor energético, han sido las razones principales por las que su consumo no ha sido ampliamente recomendado. Pero estos argumentos están cambiando.

En los últimos años la fabricación de helados ha mejorado notablemente gracias a la generosa inversión que se ha realizado en la investigación de mejoras en este campo. Se ha conseguido una reducción calórica media de cerca de un 30% a expensas de una disminución en las grasas y en los azúcares. También se ha disminuido el contenido en sal y se ha incrementado en calcio, y así lo refleja El Libro Blanco de los Helados.

Todas estas mejoras hacen que el helado deje de ser una mera golosina de los momentos de ocio para pasar a ser un alimento con una gran variedad de nutrientes, y que debe integrarse en la sana y equilibrada. Además, los diferentes formatos que estos productos nos ofrecen, también nos permiten integrarlos en nuestro día a día según nos convenga. Es un hecho que la estacionalidad del helado está más acentuada aquí que en otros paçises europeos, pero según los expertos en nutrición, este hecho “responde a un factor puramente cultural, sin ningún tipo de fundamento fisiológico”.

Se trata de un alimento que se puede incluir de una forma sencilla y sabrosa en una gran variedad de recetas aportando a su vez originalidad. El helado no solamente es un sabroso postre, también puede hacer un gran papel como entrante incluso dentro del primer o segundo plato.